Simplicidad

Ayunar es tan simple que se puede explicar en dos frases. No se come por un cierto tiempo, mantenerse bien hidratado, tomando abundante agua. Listo, eso es todo lo que se necesita. “¿Puedo comer esto? ¿Puedo comer eso?”, “¿Cuántas calorías tiene esto?”, “¿Cuántas calorías tiene eso?”. El ayuno es muy fácil. Simplemente no comés. Cualquiera puede entenderlo.

Es gratis

Hay muchas dietas buenas. Las dietas paleo son geniales, pero comer carne local alimentada a pastoreo puede ser costoso. Los carbohidratos, por el otro lado, son baratos y llenadores. Ese es uno de los motivos por los que la gente los come tanto. Se puede alimentar a toda la familia con un paquete de fideos.

Comprar proteínas y grasas de alta calidad puede ser costoso, representando una dificultad para muchas personas. El ayuno, por otra parte, es completamente gratis. Está disponible para todas las personas. Si vivís en la zona más alejada de la ciudad sin acceso a nada, aún podés ayunar. No cuesta NADA.

Conveniencia

Pensemos en esto. No hay tiempo de preparación, no hay que cocinar, no hay que invertir tiempo en ir a comprar la comida, no hay que limpiar las vajillas. Ahorramos tiempo, no nos toma tiempo.

Es ideal cocinar la comida fresca en casa, realmente muy importante, y todo el tiempo lo sugiero en el consultorio, pero…No todos tienen el tiempo y disponibilidad para cocinar permanentemente con todo lo que eso implica. Las responsabilidades diarias, laborales, familiares y sociales, los distintos objetivos. Trabajar largas jornadas, estar de guardia, viajar, tener horarios difíciles de predecir, etc. Si bien es fundamental estar en control sobre lo que comemos y cocinar nuestra propia comida, no podemos obviar el amplio  abanico de posibilidades cotidianas de las personas, esto es evidente. La vida es extremadamente situacional y el enfoque debe ser amplio, flexible y abarcativo en sus consideraciones.

En conclusión, es difícil cocinar una comida de cero con productos frescos todo el tiempo. El ayuno se encarga de todo esa situación. Nos regala tiempo.

Permite disfrutar la comida

Las dietas deben ser intermitentes. Esto es importante porque es difícil sostener cualquier estilo de alimentación de forma continua. Hay momentos en los que vas a querer comer. Por ejemplo, en un cumpleaños, una celebración, una juntada con amigos, un casamiento o un festejo, fines de semana en familia ¿Quién quiere ser el que va en contra todo el tiempo?. ‘’Disculpame no puedo tomar alcohol y no puedo comer tu torta’’. A veces puede ser considerado hasta irrespetuoso, y hay oportunidades en las que llanamente uno no quiere ser el que se queda afuera de todo.

Esto forma parte del ciclo de la vida, te das el banquete y después ayunás. No es todo festín y no es todo ayuno. No se celebra un cumpleaños de 50 con una ensalada de kale.

Aunque no comparto la idea de que se ‘’necesitan’’ permanentemente este tipo de situaciones como excusas para ingerir alimentos que sabemos que no están alineados con nuestros objetivos, que NO SEA otro motivo para generar hábitos contraproducentes. Considero que hasta podría ser una manera de disfrutar y autoevaluar como nos sentimos incorporando determinados alimentos que estamos tratando de evitar.

Potencia

Sino comés una semana entera, ¿pensás que vas a perder peso? (razonamiento excelente ante el argumento: pero sino comés….¿qué pasa? Por supuesto que bajás de peso, es bastante obvio. POR ESO EL AYUNO TIENE UN PODER INIGUALABLE PARA ADECUAR EL PESO CORPORAL. La efectividad que tiene simplemente no puede ser cuestionada. No hay nada más poderoso que el ayuno, porque…¿cómo podes comer menos que cero? Es imposible

Flexibilidad

Se puede ayunar en cualquier momento, en cualquier lugar. No existen comidas especiales y se puede detener en cualquier momento. Esto es muy importante.

Una historia del Dr. Fung:
Tuve dos pacientes. Uno decidió que aplicaría para una cirugía bariátrica, en donde se corta su estómago del tamaño de una nuez para que no pueda comer. Perdió mucho peso. Desafortunadamente como para muchas personas que se realizan este tipo de cirugías, existen complicaciones. Tuvo problemas de cicatrización y comenzó a vomitar frecuentemente. El verdadero problema es que las complicaciones de la cirugía son completamente irreversibles. No se puede desabrochar el estómago. Mi otro paciente por otro lado, pensó al respecto. Hizo una consulta para recibir la cirugía bariátrica. Cuando lo conocí, le pregunté ¿Porqué? No lo hagas. ¿Por qué en cambio no probás el ayuno? Es una cirugía bariátrica sin la cirugía. ’’ Lo que le ocurrió fue que decidió comenzar con protocolos de ayunos y luego lo contiuó con un ayuno intermitente y perdío la misma cantidad de peso. Pero no tiene ninguna complicación y puede dejar de hacerlo cuando quiera (aunque no pretende abandonarlo).

Si decide que en algún momento quiere comer un poco más en alguna ocasión especial, puede hacerlo. Y puede seguir eso con más ayuno. Entonces hay muchísima más flexibilidad.

Es una solución 100% natural, versus una cirugía. Uno está muy contento con la manera en la que las cosas resultaron y la decisión que tomó. A la otra persona ya no se le puede revertir la cirugía, dificultando su ayuda en gran medida por las limitaciones establecidas.

El ayuno puede combinarse con cualquier dieta

Con respecto a la adecuación del peso, existen dos interrogantes mayores para responder: ¿Qué comer? y ¿Cuándo comer?

Nos obsesionamos con lo que comemos: ¿puedo comer palta?¿puedo incorporar aceite de oliva?¿puedo comer pastas?¿puedo comer pan? ¿Cuántos huevos por semana? Son interrogantes válidos, pero nunca nos detenemos a pensar en la segunda pregunta…

¿Cuándo comer?

Si solamente prestamos atención a la mitad de las preguntas, sólo obtendremos la mitad de las respuestas. El ayuno, incluso siendo de 12 horas por vez, nos brinda un arma “nueva” contra los enormes problemas de obesidad y diabetes.

Supongamos entonces que no comés carne, también podes ayunar.
No comés lácteos, también podes ayunar.
Tenés alergia a las nueces, también podes ayunar.
No tenés tiempo, también podes ayunar.
No tenés plata, también podes ayunar.
Estás viajando, también podes ayunar.
Tenés 80 años, también podes ayunar.
No sabes cocinar, también podes ayunar.

¿Qué puede ser más simple? Esto es porque el ayuno no es algo que hacés, sino más bien algo que dejás de hacer. En otras palabras, es resta y no suma. No es agregar algo más a tu lista de problemas, no es agregar más problemas. Es restar problemas, es SIMPLIFICAR.

EL AYUNO SIMPLIFICA LA VIDA.

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